Palabra profética dada a los pastores Bonilla en abril 1989

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Por: Pastores Roberto Bonilla y Lizzie Cintrón

 

Por muchos años, junto a otras 2 familias, pertenecimos al Ministerio Adoradores de Cristo, un ministerio evangelístico interdenominacional de alabanza, adoración y predicación de la Palabra de Dios. A través de este ministerio vimos como el Espíritu Santo nos llevó a conocer la adoración en espíritu y en verdad, y nos brindó la oportunidad de restaurar este mover espiritual, a través de diferentes iglesias y lugares en Puerto Rico.

 

En el mes de abril de 1989, el Espíritu Santo habló una palabra profética poderosa al ministerio Adoradores de Cristo, y esta palabra hoy guarda gran relevancia y queremos compartirla con ustedes. René Cintrón, uno de los integrantes del grupo,  al momento escribió la profecía, según la dictaba el Espíritu Santo por medio de otro de los integrantes del grupo durante un momento profundo de adoración. A continuación, la palabra profética que el Espíritu Santo habló al grupo:

 

Vengo por un pueblo. Ya queda poco tiempo. Es un pueblo grande y me espera. Vendrá desolación y tiempo de angustia. Pero YO VENDRÉ, me manifestaré al mundo. Algunos serán escogidos para avisar a MI PUEBLO, porque como una TROMPETA sentirán en su espíritu que vendré. Retumbará en su espíritu mi aviso y serán ESCOGIDOS para avisar a MI PUEBLO, serán PREPARADOS POR MÍ. Muévanse entre Mi Pueblo. Busquen también a los que no me conocen. Yo daré poder, dirán LO QUE YO LES DIGA, SOLO LO QUE YO LES DIGA.

 

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Entrarán a la CASA de muchos y les hablarán. Yo iré delante y prepararé los corazones para que escuchen. El hombre estará triste y angustiado, se sentirá inseguro. En su inseguridad se moverá de un lugar a otro buscando seguridad y no la encontrarán.

 

Entonces le hablarás y escucharán pues sus espíritus están muertos y angustiados y Yo los libraré. Yo los libraré de la desolación. YO ESTARÉ. Es necesario que el hombre me busque, que me reconozca como aquel que sujeta todas las cosas. Es necesario que el hombre se arrepienta y se vuelva a MÍ. Es necesario que busquen en MÍ TODAS LAS COSAS.

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